Y la Vanidad... ¿Para qué sirve?

Corre por internet un escrito al cual se le titula, "La Lista". Trata acerca de una maestra que durante el tiempo de primaria, hizo que sus alumnos escribieran en un papel el nombre de todos sus compañeros, seguido de una cualidad que veían en ese alumno, y se la regresaran.

A continuación ella transcribe el nombre del alumno más las cualidades que sus alumnos veían en esa persona y se las entrego a cada uno. Desde luego no fueron risas únicamente lo que se escucho en el salón de clases cuando cada uno descubrió lo que opinaban los demás de él (ella), sino algunos comentarios como… yo no sabía que alguien se fijara en mi, o yo no sabía que me apreciaran realmente mis compañeros, etc.

La aprobación de los demás, ciertamente es un excelente trampolín en la vida, por otro lado como lastima la crítica y el juicio que los demás pudieran tener de nosotros. Lo que si te digo por experiencia propia, es que si no eres una persona urgida de la aprobación de los demás, tampoco te importara mucho la crítica de los demás.

El hombre más rico mencionado por la Biblia, el más sabio de su tiempo construyó, plantó, edificó, acumuló, logró etc. Me refiero al Rey Salomón, y este, llego a la conclusión de que muchas cosas por las cuales daríamos la vida, no son sino cosas sin sentido, vanidad, un absurdo.

Es de pensar y meditar por un momento, como es que este hombre tan alabado y seguramente envidiado, después de haber tenido tantas mujeres, (1000) no se hable nada de sus hijos.

Mi conclusión, es que es lindo tener una buena opinión de los demás en cuanto a nosotros mismos, y nos toca a nosotros, a cada uno construir el buen nombre, pero dejar huella, y ver que tus hijos, los propios y espirituales están superando tus expectativas de éxito, están alcanzando la madurez por sus propias decisiones, están dando ejemplo y desarrollando la semilla de bendición que tu les hayas plantado, eso si me llena de alegría y satisfacción.

Yo por mi parte aprendí la lección… es importante expresarle a tus amigos y familia las cualidades que puedan tener, no es necesario esperar a que se mueran para decírselo, que bueno por aquellos que se saben asimismo lo valiosos que son, pero vivimos en un mundo muy hostil, y la buena palabra a su tiempo, cuan buena es. Prov. 15-23

Salomón decía: "Hay un mal que he visto debajo del cielo"… ecles. 6.  no nos conformemos con ver cosas que están mal debajo del cielo, en la medida de nuestras posiblidades, y a pesar de nosotros, tenemos que aprender a corregirlas, que de todos modos sea para bien, o para mal, estamos dejando huella, y muchos la seguirán.

 

Hasta la próxima, tu amiga.

Lourdes Elizalde de Trejo



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